La tenista Serena Williams luego de su experiencia con la maternidad se ha convertido en un testimonio importante sobre  los desafíos que deben enfrentar las madres primerizas.

«La semana pasada no fue fácil para mí. No solo estaba aceptando algunas cosas personales difíciles, sino que simplemente estaba en un caos. En líneas generales, sentí que no era una buena madre. Leí varios artículos que decían que las emociones después del parto pueden durar hasta 3 años si no se tratan. «

Aplaudimos de pie a Serena por  bajar a la realidad la imagen de la madre “ideal” y multitasking que nos venden las revistas.

“Trabajo mucho, entreno y trato de ser el mejor atleta que pueda ser. Sin embargo, eso significa que aunque he estado con mi hija todos los días de su vida, no estoy tanto como me gustaría estar. La mayoría de ustedes madres lidian con lo mismo. Ya sea que se queden en su casa o trabajando, encontrar ese equilibrio con los niños es un verdadero arte. Ustedes son los verdaderos héroes. Estoy aquí para decirles: si tienen un día o una semana difícil, está bien, ¡yo también!»

Me parece excelente que Serena instale un tema tan cotidiano que nos pasa a las mujeres cuando somos madres, los sentimientos encontrados  que surgen al volver a trabajar. Venimos de esta suerte de retiro en casa en los primeros meses  en el que somos uno solo con nuestro bebé y pasamos horas de trabajo duro y reiterativo (del que poco se habla), cambiar pañales, amamantar, bañarlos, hacerlos dormir y nuevamente … cambiar pañales, amamantar, hacerlos dormir; en donde nos perdimos y cuando apenas comenzamos a construir esta nueva imagen de mamá, en medio de toda esta monotonía de golpe la licencia se acaba y hay que retornar al trabajo como si nada hubiera pasado, se nos exige rendir de la misma forma en la que nos fuimos. Pero  ahora todo cambio, salir al trabajo dejando nuestra cabeza en casa, con la culpa de no estar, de no saber si tu bebé va a encontrar consuelo cuando sepa que no estás… cómo volver al trabajo y rendir del mismo modo??!!

Ella también ha abierto diálogo sobre lo difícil del puerperio y los problemas psicológicos que ha enfrentado, una vez reveló que lloró porque no pudo encontrar la mamadera de su hijo.

«Honestamente, a veces creo que todavía tengo que lidiar con eso. Creo que la gente tiene que hablar más sobre eso porque es casi como el cuarto trimestre, es parte del embarazo” declaró en la revista en Harper’s Bazaar UK.

También dio más detalles de sus miedos y cambios de humor en la revista Vogue: «A veces me deprimo y siento, amiga… no puedo hacer esto. Nadie habla sobre los momentos malos: la presión que siente, la increíble decepción cada vez que escucha al bebé llorar. Me he roto no sé cuántas veces. O me enojaré por el llanto, luego me apenaré por estar enojada, y luego me sentiré culpable, pensando ‘¿por qué me siento tan triste cuando tengo un bebé hermoso?’ Las emociones son una locura «.

Cuántas veces nos hemos sentido culpables por diferentes cosas, pareciera ser el estado natural de las madres, como si hubiera algún tipo de parámetro para saber qué tan bien o mal hacemos las cosas. Es importante que nos quitemos esas presiones, cada madre y padre hace lo que puede con la realidad que se le presenta. No existe una única manera correcta de hacer las cosas. Todos somos los padres  que podemos ser.

Fuente: https://www.theguardian.com/sport/2018/aug/06/serena-williams-motherhood-tennis-post-partum?CMP=share_btn_tw

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